Los altibajos de emprender.
Hola de nuevo.
Como ocurre siempre, enero no ha sido el mes de las mejores ventas, lo que me ha causado un poco de ansiedad porque como saben, las cuentas no esperan, esto me llevó a dudar algunas veces sobre si dedicarme de lleno a mi negocio era la opción correcta.
Cuando comencé esto, tenía un empleo de tiempo completo, hasta hace un par de meses así era, para ser honesta era bastante sacrificado pues trabajaba de 9 a.m a 7 p.m tenía que cocinar, limpiar, hacer los quehaceres del hogar y demás, y se me hacía sumamente difícil cumplir con los tiempos de entrega de las agendas, además no podía conectar con mis clientes y tampoco conocerlos pues jamás tenía tiempo.
Cuando decidí renunciar lo hice porque pensaba en mi salud mental, dormía cerca de cinco horas diarias, lloraba constantemente por estrés, incluso llegué a tener un cuadro de depresión severa que todavía estoy tratando por la presión que suponía trabajar en un lugar que no me hacía feliz y además tener que arrinconar lo que verdaderamente me gusta, que es la encuadernación, a unas pocas horas de la madrugada.
Aquí es donde tengo que hacer una penosa confesión, llegué al punto en que me enfermaba, o me hacía daño a propósito para justificarme a mí misma el faltar a mi trabajo y quedarme en casa haciendo agendas, que muchas veces me generaba más dinero que mi propio empleo. Esta fue mi señal de alerta, fue aquí cuando dije "Mishelle, no estás bien, no eres feliz" y aunque lloré mucho y tuve mucho miedo, fui y renuncié a mi empleo.
Como todo el mundo, tengo deudas, además de las cuentas que no te esperan, pero no me arrepiento de haberme ido, porque no siento la necesidad de justificarme o merecerme un descanso.
Emprender no es fácil, nadie dijo que lo fuera, en realidad, a veces no entiendo muchas cosas, me cuesta un montón encontrar cómo hacer que las cosas funcionen, pero definitivamente fue la opción correcta, porque dedicarme a mi negocio, vender un producto hecho por mí y saber que a la gente le gusta es simplemente increíble.
Una de las cosas más difíciles ha sido ponerle precio a mi trabajo, no tengo una persona cercana que haya decidido emprender por lo tanto todo el tema de los costos de producción me tenía la cabeza hecha un revoltijo, especialmente porque no es lo mismo comprar un producto ya fabricado y venderlo que fabricar tu propio producto y ponerle un valor a tu mano de obra, esa fue la parte que más me costó.
Sigo aprendiendo y espero poder empezar a enseñarles cómo proceso todo esto. También espero contarles cómo, con ayuda profesional y de mis seres queridos, he logrado avanzar en la tortuosa búsqueda de la salud mental y el equilibrio emocional. No ha sido fácil, y aunque quiero hablar al respecto a veces me siento muy expuesta, pero pienso que mi historia podría ayudar a otros con situaciones similares, así que estoy dispuesta a contarla.
Eres genial, puedes con todo y más, yo aun aquí sigo sin direccion�� ahora estoy haciendo una torta
ResponderEliminarMimi, en verdad leer esto me hace rezarle a dios porque te vaya bien. Cerré mis redes sociales hace años pero siempre que tengo que abrirla por x motivo, no se me olvida el verificar que Mimi está bien. No llore ni se sienta triste, usted puede con todo Mimi tus agendas son hermosas y se que te irá muy bien en el futuro, todo trabajo tiene sus meses malos, solo hay que tener paciencia.... Si no llora yo le debo un pastel ¡Alaben a Mimi!
ResponderEliminar